¿”Veranito” para el dólar?

Al momento de escribir estas líneas se acumularon nueve días de recorrido bajista en la cotización del dólar blue, desde los $195 a los $157. Por otro lado, las cotizaciones financieras, es decir aquellos tipos de cambio que surgen del arbitraje de activos financieros (nos referimos a los denominados “contado con liqui” y dólar MEP), si bien han recuperado algo de terreno en las últimas ruedas ubicándose actualmente en $147 y $142 respectivamente, lejos parecieran estar del techo alcanzado el 22 de octubre cuando lograron establecerse en $181 y $163.

Las causas que provocaron el quiebre en la tendencia alcista que se venía dando ininterrumpidamente desde hace varios meses las podemos explicar por tres factores:

  1. La intervención del Gobierno en los mercados financieros: desde hace algunos días el Gobierno Nacional comenzó a intervenir fuerte en el mercado bursátil desprendiéndose de títulos públicos que se encontraban en poder de ANSES y del Banco Central. Este aumento en la oferta de títulos públicos que se utilizan para operar el dólar CCL y dólar MEP provocó una caída momentánea en el precio de estos activos reduciendo el tipo de cambio implícito. Vale decir que esto no es gratis, ya que el Estado se desprende de títulos que en dólares rinden un 15% anual.
  2. Gran licitación de bonos del Tesoro: el día 27 de octubre el Ministerio de Economía comunicó la exitosa licitación de bonos del Tesoro por un valor nominal de total $254.671 millones. Se trata de distintos bonos con fechas de vencimiento que van desde diciembre del 2020 hasta abril del 2022. Algunos bonos licitados ajustan por CER y por BADLAR más puntos básicos, pero la licitación más exitosa fue la de los bonos atados al dólar linked que logró adjudicar $129.804 millones. Estos últimos bonos tienen la particularidad de ser en pesos, pero atados a la cotización del dólar oficial. El total adjudicado es una masa muy grande de pesos que quita temporalmente presión sobre el dólar.
  3. Aumento estacional de la oferta de dólares: es habitual que a fin de mes los agentes que se sobre stockearon de dólares se desprendan de los mismos para cancelar obligaciones y afrontar gastos en pesos. Tampoco podemos dejar de mencionar que en las próximas semanas la demanda de moneda local se incrementará ya que las empresas requieren retener pesos o vender dólares para abonar los aguinaldos de diciembre.

Estos tres motivos pueden explicar por qué la cotización del dólar blue bajó fuertemente en los últimos días.

La primera razón que nos lleva a pensar que no hay posibilidades de que el dólar siga bajando por mucho tiempo tiene que ver con que cada vez habrá menos dólares en la economía argentina. Si observamos la dinámica del saldo comercial se aprecia en septiembre una caída grande debido al crecimiento de las importaciones ligado a la aún prematura normalización de la economía por cuarentena. Es notable como una mínima recuperación en la actividad económica comienza a generar un incremento en las importaciones que en septiembre achicó el saldo positivo de la balanza comercial un 60% respecto al mes anterior. Además, la expectativa de una mayor devaluación del peso genera un aumento de importaciones para anticiparse a un probable “salto” en el precio del dólar.

Por otro lado, el stock de reservas del BCRA sigue cayendo y las reservas netas, es decir las reservas “líquidas” o propias que tiene la autoridad monetaria, hoy debe encontrarse por debajo de los USD2.000 millones. Esta situación se ve agravada por la caída sostenida de los depósitos en dólares que se profundizó en la última semana.

Por último, la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal ha generado un desajuste monetario importante. Si tomamos la base monetaria, es decir el dinero circulante más los depósitos que tienen los bancos comerciales en el BCRA, y le sumamos los pasivos remunerados que la autoridad monetaria contrae con los bancos privados con el único fin de esterilizar el dinero que sistemáticamente emite (LELIQ y pases pasivos) y lo dividimos por el stock bruto de reservas, podremos darnos cuenta de que la relación se ha salido de control en los últimos meses.

Conclusiones. A ciencia cierta, nadie puede saber por cuánto tiempo se mantendrá la racha bajista del dólar, sin embargo, lo que debemos preguntarnos es si este escenario es sostenible en el mediano plazo. Si los desequilibrios fiscales no logran reducirse, con el consecuente desequilibrio monetario que provoca el financiamiento del BCRA al tesoro, es poco probable lograr la estabilidad cambiaria. No hay manera de normalizar la dinámica de los precios en moneda nacional sin un control de la oferta de monetaria. A su vez, es imposible pensar en un Banco Central independiente sin una política fiscal ordenada y tendiente al equilibrio.

Por Pablo Guido y Juan Manuel Morales (GPS ECONOMICO)