
La balanza energética cerró 2025 con un superávit de U$S 7.800 millones con un peso significativo de la formación shale. La cifra se logró a partir de un salto de las exportaciones del 12,8% frente a 2024 y un retroceso de las importaciones del 18% interanual. Se trata del mejor dato de toda la historia argentina, a pesar del desplome de los precios del petróleo.





















