
Milei se reunió con los gobernadores y va por el Presupuesto 2026





El presidente Javier Milei armó la reunión en busca de dar una señal de apertura al diálogo y gobernabilidad y sentó en la misma mesa a todo su gabinete y 20 gobernadores. La convocatoria incluyó a los mandatarios afines y opositores dialoguistas y excluyó a los cuatro peronistas más radicalizados.
La Casa Rosada pretende utilizar los 40 días que restan hasta el recambio parlamentario para avanzar en los acuerdos políticos que le permitan un rápido tratamiento de las principales leyes que marcarán la segunda parte de su mandato.
La prioridad es la sanción del Presupuesto. En Balcarce 50 lo consideran clave porque sería el golpe final para comprimir el riesgo país a la zona de 400/500 puntos. Eso permitiría la refinanciación de vencimientos del año próximo y encauzar el plan económico.


Según trascendió, el presidente de la Comisión de Presupuesto, Bertie Benegas Lynch, quiere convocar el lunes a una reunión de la Mesa de Diálogo que conforman con el presidente de la Cámara, Martín Menem, el secretario de Hacienda, Carlos Guberman y los jefes de bloque no kirchnerista. El fin sería ajustar los detalles para la discusión que tendrá lugar el día siguiente en la comisión, durante la cual se podría emitir dictamen.
En caso de que exista consenso con los gobernadores y se avance el algún acuerdo con la oposición, la discusión del presupuesto no esperaría hasta el cambio de composición parlamentaria. Ese sería el escenario ideal para el oficialismo.
Pasado el presupuesto, será el turno de la reforma laboral y tributaria, en ese orden, y con distintos tiempos de aplicación. También se tratará la reforma del Código Penal.
Además de Martín Llaryora, el Gobernador de Córdoba, estuvieron Alberto Weretilneck (Río Negro), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Hebe Casado (Mendoza; Alfredo Cornejo adujo problemas de agenda), Carlos Sadir (Jujuy), Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires), Ignacio Torres (Chubut), Raúl Jalil (Catamarca) Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalacqua (Misiones), Zulma Reina (vice de Neuquén, Rolo Figueroa había estado el jueves en Buenos Aires firmando acuerdos con Luis Caputo) y Claudio Poggi (San Luis).
También participaron, Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Silvana Schneider (vicegobernadora de Chaco), Gustavo Valdés (Corrientes), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Claudio Vidal (Santa Cruz).
No fueron convocados los peronistas Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melellas (Tierra del Fuego).
La apertura al diálogo hacia las distintas fuerzas políticas es una de las exigencias no solo de los Estados Unidos, sino de la comunidad internacional, concentrada principalmente en el FMI. Los representantes globales quieren que las estratégicas leyes que deben salir del Congreso tengan un amplio consenso para que a futuro no haya cambios que puedan afectar las inversiones que están a tiro de activarse.
Solo por el RIGI hay proyectos presentados por U$S 35.000 millones y aprobados por U$S 15.700 millones. Pero al momento, lo efectivamente invertido es ínfimo y un marco jurídico adecuado, que además fomente la baja del riesgo país para la obtención de créditos resulta determinante.
«El próximo Congreso será el más reformista»
Manuel Adorni brindó una conferencia de prensa tras el encuentro entre el gobierno de Javier Milei y mandatarios provinciales en Casa Rosada. El vocero presidencial se mostró optimista y aseveró que el próximo Congreso Nacional será el «más reformista de la historia».
El vocero celebró el resultado de las elecciones de medio término y aseveró que es la continuidad de la elección del 2023, en donde el electorado eligió «terminar con el populismo», y que luego continuó con el Pacto de Mayo y que se va a consolidar con «las reformas estructurales que va a implementar el próximo Congreso».
En este sentido, anticipó que será el «más reformista de la historia» y afirmó que la voluntad del presidente es trabajar «con todos, independientemente de las diferencias partidarias».
Adorni manifestó que para esto se deberán cumplir algunas premisas como «potenciar el ahorro», aumentar la inversión privada, proteger la propiedad privada, y generar las condiciones para el «crecimiento del salario».
«El primer desafío del nuevo Congreso será aprobar la modernización laboral, la reforma tributaria y la reforma del Código Penal», indicó.
Con respecto a la reforma laboral, Adorni sostuvo que «va a integrar a los que hoy están en la informalidad, terminar con la industria del juicio y vincular el crecimiento de los salarios con la productividad».
«Esta administración va a trabajar con todos los gobernadores y con el Congreso Nacional para impulsar cada una de las reformas que necesitamos. Ese es el principal objetivo del Gobierno Nacional en esta segunda mitad del mandato», concluyó Adorni.














