
En 2007, la manzana llegaba a 59 destinos internacionales; en 2025, apenas alcanza a 12. Uno de los factores de esta crisis es la abrupta caída de la producción. En 2011, el pico de cosecha alcanzó algo más de un millón de toneladas. Para 2024, la cifra se redujo a apenas 466 mil. Más del 85% de la producción se concentra en variedades que han perdido demanda a nivel global.