
En Río Negro y Neuquén hace 13 años se producían 2 millones de toneladas de peras y manzanas y hoy son 1,1 millones de toneladas. “Cerca del 50% de las chacras productivas están abandonadas, no hay interés en producir por los altos costos que implica”, señaló Carlos Zanardi, presidente de la Cámara de Productores de Fernández Oro.