Según el SENASA, en apenas 17 años desaparecieron 1.240 productores, en su mayoría pequeños establecimientos familiares. El año pasado habían registrados 1.427 productores, una caída cercana al 4% respecto de 2024.
Si se compara con el promedio de los últimos 5 años, la suba ronda el 7%. Brasil mostró un crecimiento sostenido en los últimos años como principal destino de la manzana y concentró el 44% del total de las exportaciones. Durante 2025, el valor promedio declarado se ubicó en 0,81 dólares por kilo, una cifra que representa un incremento del 5% respecto del promedio de 2024.
Más de 2.200 hectáreas fueron afectadas por las tormentas granizo, que junto con las heladas tardías reducen el volumen y la calidad de la fruta. El secretario de Fruticultura indicó que para esta temporada, que se inicia en una semana, se puede registrar una merma de entre el 15 y el 20 % en el volumen de la cosecha de peras y de entre un 35 y un 40% en la de manzanas.
El kilo de manzanas y peras se pagó en agosto un promedio de $1.474 al exportador, lo que representa una suba del 6% respecto a julio y del 30% interanual. “Si bien aún se encuentra por debajo de los costos productivos -en torno al 36%-, el repunte de precios y la estabilidad en la producción generan optimismo en el Alto Valle”, asegura un informe de CONINAGRO.
En lo que va del año, el 45% de la producción de manzanas se destinó a la industria, segmento que paga apenas una cuarta parte de lo que podría obtenerse en el mercado interno o en la exportación. El dato se explica ya que la fruta del Alto Valle pierde competitividad frente a Chile, Sudáfrica y Nueva Zelanda.
En 2007, la manzana llegaba a 59 destinos internacionales; en 2025, apenas alcanza a 12. Uno de los factores de esta crisis es la abrupta caída de la producción. En 2011, el pico de cosecha alcanzó algo más de un millón de toneladas. Para 2024, la cifra se redujo a apenas 466 mil. Más del 85% de la producción se concentra en variedades que han perdido demanda a nivel global.
Más de 40 productores del Alto Valle se reunieron en Cipolletti para analizar el panorama de la fruticultura. Los chacareros piden la intervención del gobernador Weretilneck ante una situación que definieron como “lapidaria”. “La ganancia que tenemos es mínima: producimos para 10 y nos pagan cinco”, dijeron. No descartan un tractorazo sino hay respuestas.
Durante los primeros cinco meses del año 2025, las exportaciones que salieron por el puerto rionegrino de San Antonio Este (SAE) sufrieron una caída significativa, encendiendo luces de alerta en el sector frutícola del Valle de Río Negro y Neuquén. La retracción más notoria es en las peras, cuyas ventas al exterior cayeron 30% menos respecto al mismo período de 2024.
Los datos del SENASA revelan un fuerte incremento en los volúmenes de peras y manzanas enviados a procesamiento durante el primer cuatrimestre del año. Más de 171.800 toneladas de peras fueron derivadas a la industria, un aumento del 20% respecto al mismo período del año anterior. En manzanas, se enviaron a industria unas 124.200 toneladas, un crecimiento del 56%.
En Río Negro y Neuquén hace 13 años se producían 2 millones de toneladas de peras y manzanas y hoy son 1,1 millones de toneladas. “Cerca del 50% de las chacras productivas están abandonadas, no hay interés en producir por los altos costos que implica”, señaló Carlos Zanardi, presidente de la Cámara de Productores de Fernández Oro.
Según el Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD) elaborado por CAME, en septiembre los precios de los agro-alimentos se multiplicaron por 3,4 veces. La manzana roja (6,2) y la pera (6,1 veces), fueron dos de los cinco productos que presentaron mayor diferencia.
El conflicto en el Puerto de Coronel tiene un impacto económico para los exportadores de frutas de la región, con pérdidas que alcanzan los U$S 3 millones. Empresarios solicitaron medidas para recuperar los contenedores y mitigar las pérdidas. Actualmente, hay unos 110 contenedores con frutas frescas y jugo concentrado que se encuentran varados desde hace más de 40 días.
Así surge del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) elaborado por el sector de Economías Regionales de la CAME. En febrero los precios de los agroalimentos se multiplicaron por 3,4 veces del campo (origen) a la góndola (destino). Es decir, el consumidor pagó $3,4 por cada $1 que recibió el productor. La manzana presentó una suba tanto en origen (11,5%) como en destino (14,3%).
Así lo determinó el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) de CAME. La diferencia entre el valor producido y lo que se vende en góndola es de 9 veces. Sus precios subieron tanto en origen (1,5%) como en destino (20%). La pera (7,2), la cebolla (6,8), el zapallito (6,5) y el limón (6,4) fueron los otros productos que presentaron mayores diferencias entre origen y destino.
El Ministro de Producción y Agroindustria de Río Negro, Carlos Banacloy confirmó que en las próximas horas se publicará en el Boletín Oficial de la Nación la resolución que incorpora al complejo agroexportador frutícola entre las beneficiadas del denominado Dólar Agro”. También será incorporada la producción de cebolla a esta medida.
La zona productiva en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén se redujo un 25% en 14 años, según un informe del SENASA. De 52.000 hectáreas que había 2009, pasaron a 37.873 en 2022. Unos 1.600 productores dejaron la actividad.
El dólar agro tendrá impacto positivo en la fruticultura regional, ya que incluye a las exportaciones de jugos concentrados de peras y manzanas. Dentro de los beneficios se incluye a la prefinanciación de exportaciones tomadas por las empresas.
Lo resolvió la Mesa de Contractualización Frutícola. El costo explica los aumentos correspondientes a la temporada frutícola de peras y manzanas 2022/23.
Las exportaciones de frutas producidas en Río Negro y Neuquén registraron un descenso de 15% en las peras y 24% en el caso de la manzanas en el acumulado de los primeros siete meses del 2022 respecto a igual período anterior.